jueves, 23 de octubre de 2008

¿Igualdad? Sí, por favor.


En estos tiempos que corren donde la palabra crisis apenas deja espacio a otros pensamientos más positivos y donde todos nos vemos sumergidos en la inevitable angustia sobre el qué pasará y cuándo, me asalta un terrible pensamiento, cada vez somos más pobres y además parece que tenemos que reír la gracia y poner buena cara al personal.

Me explico, resulta que muchos de nosotros tenemos que hacer frente a enormes hipotecas, cargas familiares, gastos interminables, todo ello con mil euros, mil cien, novecientos, en fin, entrar en el baile de cifras puede ser simplemente angustioso, pero ahí aparece el personajillo de turno, que con la potestad que le caracteriza su posición social que no intelectual nos recuerda que tenemos que ser austeros, prudentes y no cometer excesos porque llegan vacas flacas, mientras por otro lado, los ricos, los poderosos, El Gran Capital como diría un viejo sabio sigue enriqueciéndose a nuestra costa, a costa de los salarios de los trabajadores de a pie, de los currantes de pro, mientras los bancos lloran como plañideras a las puertas de las oficinas de cualquier estamento oficial para solicitar ayudas, mayor cantidad de dinero para insuflar a sus arcas y hacer frente a los préstamos, poder conceder nuevas cadenas perpetuas de deudas a aquellos que así lo demanden, y yo mientras, sentado absorto ante lo que sucede pienso, ¿dónde han ido sus beneficios millonarios de años anteriores? ¿porque cuando un año han ganado un poquito menos de lo que esperaban ganar lo llaman perdidas? y por último, ¿por qué hay que consentir todo este monopolio montado entre los poderosos para serlo aún más mientras los pobres nos hundimos más en el lodazal que hace tiempo inventaron y tildaron de capitalismo democrático?


Revolución, pediría aquél, mesura diría el otro, paciencia diría un tercero, mientras yo sólo pienso, a mí que no me pidan nada porque los mandaré a tomar por culo.

Suerte a todos

No hay comentarios: